miércoles, 5 de diciembre de 2012

las características más relevantes de las etapas de los niños, según Piaget y Freud.

INFANCIA:
En los primeros años de vida el niño es un ser indefenso y heterónomo. Hasta llegar a la autonomía total será necesario un largo proceso, no sólo madurativo a nivel biológico y psicológico sino también de aprendizaje social y emocional.
0 a 2 años:

Desarrollo cognitivo:
Según Piaget nos encontraríamos en la etapa sensoriomotora que abarca desde los 0 hasta los 2 años. Conocemos el mundo a través de nuestros sentidos (primeros en desarrollar) y la motricidad. El niño va tras la conquista del objeto.
El desarrollo cognitivo implica un proceso de descentración progresiva y de conocimiento objetivo de la realidad. Poco a poco el niño irá construyendo la noción de objeto.

Desarrollo motor:
Según Piaget “la acción es la génesis de todo conocimiento”.
En esta etapa son muy importantes los movimientos reflejos o respuestas condicionadas a determinados estímulos (si no hay respuestas podría ser un síntoma de una lesión del sistema nervioso).
Algunos tipos de movimientos reflejos son: reptación, rotación, succión, de prensión o palmar, de moro, de babinsky (si se golpea la palma del pie los dedos del pie se contraen), etc.
La comunicación del niño con el ambiente se inicia a través del lenguaje del cuerpo, antes que el lenguaje de la palabra aparezca. Tiene gran importancia la relajación y la tensión en el tono muscular y en la función tónica-gestual. El movimiento del cuerpo es fuente de conocimiento y de experiencia. Gracias a la estimulación externa el niño tendrá una motricidad más intencional.

Alrededor de los 15 meses el niño comenzará a andar y sobre los 20 meses comenzará a correr y el movimiento será más coordinado y diferenciado. Todo ello le permitirá ampliar su conocimiento del mundo.

Desarrollo afectivo:
El bebé desde dentro del vientre materno vive una simbiosis con la madre, que después del nacimiento precisará para desarrollarse con normalidad. Tras el parto el bebé tendrá un bombardeo de estímulos y comenzará a tener necesidades fisiológicas, afectivas, necesidad de seguridad, etc.
De todas las teorías clásicas sobre el desarrollo de la personalidad la que más seguidores ha conseguido han sido las teorías psicoanalíticas, cuyo precursor fue Sigmud Freud. Este autor une el desarrollo de la personalidad al desarrollo de la sexualidad. Entre los 0 y los 2 años estaríamos hablando de la etapa oral. Se trata de la una estimulación de la zona bucal, las actividades serán las de chupar, masticar y morder, etc. y a través de ello conoce el mundo que le rodea. El placer es producido por la alimentación y el objeto de deseo es el pecho de la madre.
Un aspecto muy importante en el desarrollo afectivo del niño es la instauración del apego (Bolby) alrededor de los dos años. Se trata de sentimientos que unen al niño con los padres o personas que le cuidan. Es un vínculo emocional que implica el deseo de mantenerse en contacto por medio de la cercanía física.
Los niños necesitan formar un vínculo afectivo seguro hacia alguien. Este vínculo desarrolla un conjunto de respuestas complementarias a las conductas del bebé y estas conductas son:
- Preferencia sensorial a distintos niveles:
1. Auditivo: prefiere la voz humana y distingue la voz de la madre o padre, música, sonidos familiares, etc.
2. Visual: reconoce el rostro humano y fija la mirada en los ojos.
3. Atención diferencial: dirige su atención hacia los estímulos que proceden de sus congéneres con preferencia.
- Conductas vinculares o señalizadoras:
1. Llanto y sonrisa.
2. Amamantamiento: conducta de interacción.
3. Intercambio vocal: tiene como fin potenciar los intentos vocálicos pre-verbales del niño.
4. Conductas visuales: el bebé y el adulto utilizan la mirada para crear un diálogo.
Las fases del desarrollo del apego son:
1. El bebé dirige sus conductas vinculares hacia todas las personas de su entorno sin distinción.
2. Comienza a seleccionar y priorizar la elección de la madre.
3. El apego queda establecido y hay un rechazo hacia lo desconocido.
Poco a poco el niño irá tolerando la frustración por la separación o ausencia de los padres.
El apego influye de modo decisivo en el desarrollo personal, social y cognitivo posterior del niño y a través de él adquiere seguridad.
Desarrollo social:
Alrededor de los 4-6 meses la sonrisa será más selectiva y tendrá un mayor interés por los rostros familiares y los extraños les crearán angustias.
Sobre los 6 meses comenzarán los juegos alternativos donde el niño sigue lo que el adulto hace y el adulto le da intencionalidad. Ejemplos: Cinco lobitos, cucu tras.
A los 7 meses diferenciará el lenguaje adulto y a los 8 meses será más confiado y situará rostros y objetos. Aparecerá el juego solitario que cambiará al juego paralelo a los 18 meses. En este tipo de juegos los niños parece que juegan juntos pero no lo hacen, se denomina monólogo compartido donde el lenguaje aun no es un instrumento de intercambio.
A los 2 años su organización del mundo es egocéntrica y aparecerá la moral heterónoma (2-7 años) donde los castigos son causa- efecto y las normas son castigos, son normas coercitivas, el niño no entiende de donde vienen las normas.
2 a 6 años:
Desarrollo cognitivo:
Lo más importante es el desarrollo de la inteligencia infantil y a esta etapa la denomina Piaget etapa preoperativa o preoperacional donde se afianza la función simbólica.
La etapa preoperativa es un periodo de preparación a las operaciones concretas y los elementos que la caracterizan son:
- Pensamiento simbólico y preconceptual (de un año y medio, 2 años a 4 años): aparece la función simbólica en el lenguaje, el juego simbólico (escoba como caballo), la imitación diferida y la imagen mental y el lenguaje.
- Pensamiento intuitivo (de 4 a 6 o 7 años): representaciones basadas sobre configuraciones estáticas.
Las características concretas de este tipo de pensamiento son:
- Ausencia de equilibrio: no hay todavía equilibrio entre asimilación y acomodación (ante un concepto nuevo: la asimilación: se incorpora un nuevo elemento y la acomodación: reajuste hasta acomodarlo y se denomina conflicto cognitivo)
- Experiencia mental: aprende la realidad a través de acciones y sus resultados sin usar todavía construcciones abstractas.
- Centración: tendencia a fijar la atención en sólo algunos aspectos de la situación provocando una deformación del juicio. Centra la atención en una situación determinada.
- Irreversibilidad: carece de la movilidad y reversibilidad de los actos mentales. No ve relaciones entre la cosas. Ejemplo: sabe que tiene un hermano pero no ve que a su vez él también es hermano de su hermano.
- Estatismo: tiende más a fijarse en los estados que en las transformaciones.
- Egocentrismo: tienden a tomar el propio punto de vista como único.
- Yuxtaposición.
Desarrollo motor:
El niño no deja de ganar peso y altura. El crecimiento del cerebro trae como consecuencia que el niño va adquiriendo un progresivo control sobre su propio cuerpo de a cuerdo con las leyes de crecimiento o los gradientes de crecimiento:
- Cefalo -caudal:
- Próximo-distal:
- General-específico:
También son importantes los automatismos básicos, que son la prensión y la locomoción.
Todo esto permitirá una serie de avances a diferentes niveles:
1. Autocontrol:
- Control de esfínteres: se produce entre los dos años y medio y los tres años. Primero se producirá de día y luego de noche y primero será la anal y luego la orina.
- Control de piernas: a partir del segundo año el niño irá ganando en la firmeza, finura y precisión de los movimientos de las piernas.
- Motricidad fina: irá adquiriendo mayor control en movimiento de manos y dedos.
2. Preferencia lateral (lateralidad): se suele producir entre los tres y los seis años.
3. Esquema corporal: se refiere a la representación que tenemos de nuestro cuerpo. La representación se consigue a través de un proceso de ensayo-error (proceso de aprendizaje). El esquema corporal es fundamentalmente una representación simbólica primero de las diferentes partes de nuestro cuerpo por separado y posteriormente del conjunto que éstas forman. Es un proceso progresivo que se da aproximadamente a los 5 años (yo corporal) cuando el niño integra conscientemente las distintas partes en un todo y la reflexión del movimiento.

Desarrollo afectivo:
Según Freud entre los 2 y 3 años el niño se encontraría en la fase anal en la cual obtiene placer en la retención y expulsión de heces y consigue cierto control sobre los padres.
También entre los 3 y hasta los 6 años podemos hablar que el niño se encuentra en la fase fálica donde el niño descubre las diferencias anatómicas entre el hombre y la mujer. El placer se localiza en la zona genital y buscará el placer a través de las autoestimulaciones. El conflicto central será el complejo de  Edipo en niños y el complejo de Electra en niñas (deseos hacia el progenitor de sexo opuesto y hostilidad hacia el del mismo). Cuando reprimen estos sentimientos pasan a otra fase del desarrollo.
Las fuentes de conocimiento de los niños en estas edades son las plantas, los animales, las personas, los juguetes y los fenómenos naturales.

Desarrollo social:
Nos referimos al desarrollo del conocimiento y la comprensión del niño del sistema social en el que vive.
Hay que distinguir dos aspectos:
1. Conocimiento del otro:
2. Relaciones interpersonales: se caracteriza por:
Consideran las relaciones como algo dado e incluso impuesto.
Cada etapa genera unas necesidades que también han de atenderse en la escuela (de comunicación, de indagación...)
Es importante la colaboración con las familias, y otros principios como el juego.
IMPLICACIONES EDUCATIVAS.
A lo largo del artículo hemos venido haciendo referencia a esas implicaciones educativas, cuando hemos hablado de la importancia del papel del adulto en el desarrollo de las potencialidades del niño, en su proceso de descentración,..., no obstante estas implicaciones se han de centran en:
1. La educación debe adaptarse al ritmo de cada niño, desarrollar sus potencialidades.
2. El alumno como protagonista.
3. Relación entre desarrollos.
4. Primero capacidades sensoriales más ritmos estables, ambiente lúdico, afecto y seguridad.
5. Abordaje integral
6. Juego, motivación.
7. Participación de las familias.
8. La organización del currículo debe responder a la experiencia propia del niño.

BIBLIOGRAFÍA
 Palacios, J. Marchesi, A y Coll, C: Desarrollo Psicológico y Educación, Psicología Evolutiva, Ed. Alianza Psicología. (Madrid). 1995.
 Gallego Ortega, José Luís: Educación Infantil. Ed. Algibe. (Málaga). 1998  

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